Una pregunta que muchos nos hacemos pues su valoración no es un asunto reciente sino que por el contrario a través de la historia se sabe que entre todos los metales, el oro siempre fue el mejor  cotizado.

Este asunto tiene varias aristas y no puede darse una respuesta corta a esta pregunta pues sería inexacto  atribuir a un solo factor la valoración del precioso metal,  así que en los próximos párrafos las desarrollaremos una por una.

Características naturales del oro

Si algo distingue al oro entre los otros metales es su color dorado tan característico y de allí deriva precisamente su nombre, Aurum que en latín significa riqueza. No en vano cuando se quiere representar gráficamente la imagen de un tesoro siempre se hace mostrando un cofre o un baúl repleto de joyas y monedas amarillas y brillantes.

Otra cualidad del oro es que ni el paso del tiempo ni la exposición al oxigeno o a la humedad lo deterioran, de allí que se encuentre clasificado como un metal noble.

Por otro lado destaca por la ductilidad, lo que  lo hace un material ideal para trabajar y darle las más diversas formas y usos.

Finalmente no debe olvidarse que es un metal escaso en la naturaleza por lo que no es algo que se pueda encontrar en cualquier sitio ni que esté al alcance de cualquier persona. Ya desde la antigüedad, estaba reservado para los estratos más altos de las distintas civilizaciones que hicieron uso de él.

Estas características le convirtieron en el metal de elección de los orfebres, dado que les permitía crear prácticamente sin limitaciones todo tipo de joyas, con el beneficio adicional  que permanecían inalterables en el tiempo, con el mismo brillo que cuando las crearon.

El valor del oro en la actualidad

Las características y propiedades químicas del oro también lo convirtieron en el material preferido desde la antigüedad para acuñar monedas, sin que por ello se reste importancia a la apreciación que el común de los mortales le tenía. Justamente de allí derivó la adopción del patrón oro como sustento de las monedas de curso legal.

Han pasado ya casi 50 años desde que la mayor economía del mundo decidió eliminar el vínculo del sistema monetario con el dorado metal, pero aún son muchos quienes buscando la máxima seguridad para conservar su patrimonio se refugian en el oro de inversión. Especialmente en estos tiempos al observar los vaivenes económicos de los últimos años.

El valor del oro en el pasado

Desde los tiempos más remotos el oro ocupo un lugar preponderante como objeto de valor, no en vano los reyes y los miembros de mayor jerarquía de todas las civilizaciones lo  atesoraban, se adornaban con él y hasta incluso algunas lo veneraban como Dios.

El particular interés que desató el oro entre los hombres llegó a provocar guerras, conquistas de territorios y hasta poblamientos de zonas hostiles en el afán de hacerse con algo del preciado metal. Ejemplos más que evidentes son la conquista de América y la población de California durante la fiebre del oro en Estados Unidos, época en la que  se estima que más de 300.000 personas migraron hacia ese estado.

Lo anterior explica por qué para muchos el oro fue un motivo de discordia, que pese a no ser de utilidad para la vida cotidiana, pues no era comestible ni serbia realmente para fabricar herramientas de caza o más adelante de labranza o de defensa, era altamente estimado pues representaba una posición jerárquica dentro de la organización social.

Dado que muchos de las representaciones de los dioses se elaboraban en oro, se llegó incluso a asociar su uso y posesión como una concesión especial hacia un individuo de parte de alguna deidad. Era según pensaban, una forma de reconocerle la autoridad divina en la tierra.

El uso extendido en la orfebrería proviene de estas épocas y claro que guarda relación con las propiedades químicas del oro, pues sin su maleabilidad característica  poco se hubiese podido lograr.

Muchas de las culturas antiguas adoraban al dios solar; tan solo por nombrar a algunas de ellas basta con recordar a la egipcia, la incaica o la civilización Maya y evidentemente no existía un metal más digno de representar a su deidad que el dorado metal, dadas sus semejanzas en tonalidad y brillo.

¿Cuál es entonces el motivo de que aun en nuestros tiempos el oro sea tan valorado?

Sobran pues razones para que el oro se haya quedado grabado en nuestra mente como objeto de deseo, pese a que las creencias religiosas hayan cambiado o a que el sistema monetario haya abandonado el oro como respaldo de la masa monetaria.

Muestra de ello es que las grandes ocasiones aún se sellan con alguna joya de oro y los reconocimientos a las habilidades deportivas e incluso los mejores desempeños en otros ámbitos, aun destinan para el puesto de honor una medalla, balón o trofeo de oro.

Al parecer no somos tan distintos de nuestros antepasados cuando se trata de distinguir entre una persona corriente y otra que logra sobresalir, pues seguimos premiando con oro los logros y destrezas.

pepita oro

¿Es posible obtener oro sin necesidad de visitar una mina y realizar labores de extracción? La respuesta es un absoluto sí, y el secreto no es otro más que la reutilización de metales como el platino, el paladio, el cobre y por supuesto el oro, que están presentes en muchos de los equipos electrónicos que usamos a diario,  una vez que se hayan vuelto obsoletos.

En el mundo en general y en España por hablar de un caso en particular, se generan residuos tecnológicos en cantidades abismales. Tal situación obedece en buena parte a la obsolescencia tecnológica. Según un estudio de la UIT, Unión Internacional de Telecomunicaciones, en el año 2017  la basura electrónica alcanzó nada más y nada menos que 46 millones de toneladas,  sí has leído bien, y de este número correspondía a nuestro país un millón.  La mala noticia es que la cifra no se detendrá, muy por el contrario lo que se espera es un aumento.

Esta situación es lo que ha llevado a buscar la forma de reciclar el oro y el resto de los metales presentes en esos equipos que se desechan. La mala noticia es que por ahora apenas un 20% es lo que se recupera.

No solamente los ordenadores y los móviles son los que guardan en su interior láminas de oro, algo que seguramente ya habrías escuchado, sino que también otros equipamientos del hogar como un viejo televisor, que puede llegar a alojar en su tubo catódico hasta medio gramo del preciado metal.

¿Minería de extracción o Minería de reciclaje?

Estudios recientes apuntan a que la minería de reciclaje es muchísimo más económica que la minería de extracción. Especialistas chinos y australianos han explicado que el proceso necesario para la extracción de la cantidad de metales necesarios para la fabricación de las partes y piezas de los equipos electrónicos, supone un gran esfuerzo humano y económico.  Pero  además estos costes se incrementan debido a los procesos asociados: fundición,  refinación y transporte, indispensables para convertirlos en un chip, un componente de una tarjeta madre o un condensador. Eso sin contar la cantidad de un recurso natural que comienza a ser algo escaso a nivel mundial, que debe utilizarse en el camino, el agua.

Visualizarlo mediante cifras siempre suele ser útil, por lo que han señalado a modo de ejemplo que para obtener 226.000 toneladas de metales destinados a la producción de teléfonos móviles inteligentes, deben minarse cerca de 450 millones de toneladas de roca. Una cifra para nada despreciable y que pone en evidencia que existen suficientes alicientes para incrementar el reciclaje del oro y de los otros metales nobles.

La organización ciudadana y la participación activa en las jornadas de reciclaje son valiosísimas en este sentido al reducir la minería de extracción que tanto daño ambiental conlleva.

Si eres un apasionado de la tecnología y más aún si sigues el mundo del oro ya sabrás que el oro es reciclable. Pero realmente  ¿sabes cuánto oro hay en un ordenador? O tienes idea de ¿cómo para darle una segunda oportunidad? A continuación te damos algunas pistas

Lo primero que debes saber es que no solo hay oro en un ordenador, tambien se encuentran ciertas cantidades de cobre y plata, claro que la cantidad de cualquiera de estos metales está estrechamente ligada a la antigüedad y características del equipo.

La recuperación del oro del ordenador comienza con el desarme tanto del procesador como del monitor, aunque reciclar el que contiene el primero es algo más sencillo, al ser factible disolver varios chips mediante el uso de una combinación de ácido nítrico y ácido clorhídrico.  Una vez extraído el dorado metal se somete a un proceso de lavado para posteriormente fundirlo y convertirlo en lingotes.

Las otras partes que integran un ordenador requieren algo más de trabajo para recuperar los metales. Implica varias fases siendo la primera el  desarme de  cada una de las placas que los conforman, para posteriormente ser sometidas a un proceso de fundición. El resultado será una aleación de los tres metales presentes en los ordenadores, es decir: de oro, plata y cobre. Será necesario por lo tanto un último paso para separarlos que consiste en aplicarles electrólisis.

El interés de estos procesos para la industria tecnológica estriba en la posibilidad de utilizarlos como materia prima en la fabricación de nuevos componentes.

Cuánto oro hay en un ordenador viejo y cómo extraerlo

De un ordenador es posible extraer un máximo de 10 gramos de oro, dependerá del modelo y tamaño.

Hemos visto que reciclar el oro y los demás metales de un ordenador viejo no es algo tan simple como tomar las pequeñas láminas y llevarlas a algún lugar para fundirlas, pues involucra el uso de elementos y compuestos químicos que requieren de un medio idóneo para su utilización.

En cualquier caso los pasos a seguir, tan solo a manera de cultura general, serían los siguientes:

  • En un recipiente plástico o de cristal, se depositarán los trozos del procesador que han sido reducidos de tamaño mediante el uso de un martillo u otra herramienta similar.
  • Se agregará una mezcla compuesta por ácido clorhídrico y ácido nítrico, en una proporción de 3:1. Es importante que el líquido cubra los trozos.
  • Se dejará actuar durante 12 horas. Una vez transcurrido este tiempo se habrá obtenido un líquido, que es lo que interesa. Se procederá a filtrarlo para retirar los restos de plástico o cerámica.
  • Se añadirá al líquido ya filtrado, meta sulfito de potasio y se esperaran 24 horas hasta observar el polvo de oro.
  • antes de proceder con el paso final, la fundición del polvo de oro, este debe lavarse con ácido clorhídrico y agua destilada

¿Quieres incursionar en commodites? Para quienes quieren  dar sus primeros pasos dentro de la compra de metales, la plata es la mejor elección pues  debido a su menor precio frente a otros minerales y al comportamiento de su mercado, que suele tener una buena estabilidad, no se necesita una inversión demasiado alta para comenzar y ofrece seguridad.  Es una excelente forma de protegerse de la inflación al ser bastante asequible para la mayoría.

La volatilidad de otro tipo de instrumentos de inversión es lo que ha hecho que refugiarse en oro sea una buena decisión, pues su precio ha demostrado ser bastante más estable y su mercado reacciona mejor en épocas de crisis, que los mercados de renta variable.

Eso sí, en ningún caso se trata de  la compra de joyas sino de lingotes del noble metal que cuentan con la certificación de la London Bullion Market Association. Solo así podrás estar seguro que el precio a desembolsar estará  acorde al peso y al valor de la onza cotizada en el mercado del oro.

Quizás la pregunta que surge ahora es ¿dónde comprar los lingotes de oro? Y te sorprenderá saber que en la actualidad en algunos países es tan fácil que hasta existen máquinas que los dispensan  tal como si fueran una golosina o un snack. Por supuesto que es tan solo una forma de decirlo porque el mecanismo varía un poco. En primer lugar no encontrarás estas máquinas en cualquier sitio, lo cual tiene mucha lógica si se piensa en seguridad. En segundo lugar el medio de pago evidentemente no serán unas cuantas monedas, pero podrás realizar la transacción con tu tarjeta de crédito.

Al adquirir oro como sucede en realidad con cualquier otra inversión, debe tenerse precaución para no ser objeto de una estafa. La mejor manera de lograrlo es acudir a los establecimientos autorizados para esta actividad, quienes darán fe de la calidad y precisión en peso de los productos que ofrecen.

Otro buen consejo es contar con la asesoría de un gestor de nuestro banco de confianza, al final la compra de oro es una inversión como cualquier otra y el común de los mortales requerimos algo de orientación para conocer la rentabilidad del producto en el que estamos colocando nuestro dinero y el riesgo en el que estamos incurriendo.

Otro elemento importante que debes tomar en cuenta es que las transacciones de compra de oro generan comisiones, por lo que también se ha de investigar sobre este aspecto.  Es posible que te des cuenta que existen diferencias de importancia entre las que aplican  los bancos y las que cobran las entidades autorizadas.

La compra online llegó para quedarse y el mercado del oro no podía ser ajeno a esta realidad. Este hace que hoy en día se pueda comprar un lingote de oro desde la comodidad y seguridad del hogar, tan solo bastará entrar en el sitio en internet de alguna compañía de confianza.

Cuando las economías mundiales se tambalean  los inversores buscan el modo de proteger su patrimonio y es aquí cuando se refugian en el oro; una opción que les ofrece la solidez que necesitan. Debe acotarse sin embargo que el valor de un lingote del precioso metal supone la inversión de una cuantiosa suma de dinero, por lo que buscar un canal de comercialización que ofrezca elevados niveles de seguridad cobra en este caso una importancia mayor, que cuando se habla de cualquier otro instrumento de inversión.

¿Es el oro una inversión rentable?

 Antes de invertir en oro, los neófitos a menudo se preguntan si es rentable invertir en este metal precioso y tambien se interesan en averiguar cómo se fija su valor de mercado. Para responder a la primera pregunta tan solo es necesario pasearse por los valores del oro a través del tiempo para darse cuenta de inmediato porque muchos lo consideran un valor refugio. Al realizar esta breve investigación verán satisfecha la segunda interrogante, al enterarse que el primer precio oficial del oro se fijó hace más de cien años, por lo que es  este un mercado maduro y bien establecido.

Algo que habrás notado hasta aquí es la recurrencia en referirnos  al oro como un valor refugio. La razón proviene de la propia conducta de los inversores, quienes ven en el oro una forma de capear el temporal; en consecuencia  cuando hay indicios que les alertan de la caída de los precios de las acciones que se cotizan en bolsa, acuden al oro; y cuando el mercado bursátil se estabiliza de nuevo, se animan nuevamente  a colocar allí su dinero.

A modo de resumen señalaremos en las siguientes líneas las ventajas que ofrece el oro como instrumento de inversión:

Seguridad: El valor del oro ha resultado ser bastante estable a través de los tiempos pues pese a las ligeras caídas en algunos periodos cortos, ha mantenido su valor. Es por esto  que ya sea comprando lingotes o monedas estamos frente a  una forma segura de mantener los excedentes de dinero.

Liquidez: La reputación del oro como valor de inversión es reconocida a nivel mundial cotizándose de forma similar en los mercados de todo el mundo, por lo que independientemente de nuestra ubicación siempre podremos venderlo con bastante facilidad y rapidez para recuperar la liquidez.

El quilate, una palabra clave en el mundo del oro que aunque seguramente todos estamos acostumbrados a escuchar  e incluso muchos la utilizamos al comprar una pieza del preciado metal, sorprende saber cuan poco informados estamos respecto a su significado real. En las siguientes líneas intentaremos definirla de modo sencillo para que luego de la lectura, cuando la utilicemos, lo hagamos con propiedad.

Acudimos a la RAE para encontrar la definición más precisa y nos encontramos esto:

“Unidad de ley de una aleación de oro equivalente a cada una de las       veinticuatroavas partes, en peso, de oro puro que contiene una aleación de este metal, y que a su vez se divide en cuatro granos.”

De la lectura del significado del término lo primero que queda claro es que es una unidad de medida utilizada para determinar la cantidad de oro puro que contiene una joya. Luego entendemos que 24 quilates corresponden a una pieza fabricada íntegramente de oro, en tanto que por debajo de ellos se trata de una aleación con otro metal. Es por esto  que los quilates indican la proporción de oro que contiene una prenda. A modo de ejemplo diremos que una cadena de 18K contiene un 75% de oro (18/24) en tanto que una de 14K algo más de 58%.

¿Qué más debes saber sobre un quilate de oro?

El mismo término quilate, de nuevo según la RAE tiene otra acepción:

“Unidad de peso para las perlas y piedras preciosas, que equivale a 200 mg”

Como habrás notado es de uso exclusivo para las gemas por lo que es irrelevante para el asunto en análisis. Los que ambas acepciones si tienen en común es su etimología, por cuanto comparten origen al provenir del vocablo árabe quirat que a su vez proviene de kerátio, término  griego cuyo significado es peso de cuatro granos.

Una última curiosidad, seguro habrás notado que la inscripción grabada en las joyas se compone de un número acompañado de la letra K y tal vez te hayas preguntado porque, la razón se encuentra otra palabra griega “Katharótita”, cuyo significado es pureza.

En los establecimientos especializados en la venta del oro de inversión suele expresarse la pureza del metal en partes de mil, por lo que al tratarse de piezas de 24k utilizarán en vez del término quilate, las numeraciones siguientes: 0.990 o 0995.

El surgimiento de empresas dedicadas a satisfacer las necesidades de compra y venta de oro de los particulares ha estado marcado por los innumerables intentos por parte de Hacienda de encontrar la manera idónea de fijar los impuestos a cancelar por quienes se dedican a tal actividad. No ha sido un lecho de rosas pero como finalmente parece haber un acuerdo entre la administración y los administrados, nos pareció interesante reseñar los pasos que a lo largo del tiempo se fueron dando hasta llegar a la solución actual.

El IVA el primer intento de impuesto al oro

El primer intento de Hacienda fue el de someter la venta de oro de los particulares a los establecimientos de compra de oro, al Impuesto al Valor Añadido, mejor conocido como IVA, en la misma proporción que se aplica a bienes de otra naturaleza. El problema era obvio, quienes vendían oro no eran personas jurídicas sino que eran simples mortales por lo que tal alternativa cayó por su propio peso.

El ITP el segundo intento de impuestos al oro

El establecer que la compra de oro a un particular por parte de una empresa dedicada a esta actividad,  estuviese sujeta al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales se convirtió en un verdadero quebradero de cabeza para las Comunidades Autónomas. En su afán por la recaudación sancionaban a las empresas con el amparo de la legislación a su alcance. El problema era que esta contenía muchas lagunas en esta materia por lo que fácilmente eran anuladas cuando se interponían recursos judiciales.

El TEAC encuentra una solución

Recientemente el Tribunal Económico Administrativo Central (TEAC) encontró una solución que plasmó en una resolución amparada en la Ley General Tributaria. Esta medida parece haber dirimido todas las discordias al encontrar un punto de encuentro entre las diferentes posturas, las de las empresas dedicadas a la compra venta de oro, las de los particulares y las de Hacienda.

En síntesis el Tribunal estableció que “la compra a particulares de oro y otros metales por parte de quienes ostenten la condición de empresarios o profesionales del sector, queda fuera tanto del ámbito del IVA como del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales

Cabe preguntarse ahora ¿Qué ocurre desde el punto de vista de los tributos con la compra de oro de inversión? La respuesta es que de acuerdo al contenido del real decreto 77/388/CEE estas transacciones quedaron libres del pago del IVA y también del IT.

En conclusión según la propia Agencia Tributaria estas transacciones gozan de un régimen tributario especial siempre y cuando el metal precioso adquirido se encuentre dentro de las condiciones establecidas en la Ley 37/1992 de 28 de diciembre que establece lo siguiente:

“Se considerarán oro de inversión a efectos de esta Ley los lingotes o láminas de oro de ley igual o superior a 995 milésimas y que se ajusten a alguno de los pesos siguientes en la forma aceptada por los mercados de lingotes”.

También las monedas deben ubicarse dentro de una serie de consideraciones:

  • Estar compuestas por oro de 900 milésimas o más
  • Haber sido acuñadas con posterioridad a 1800

En algún momento de su historia deben haber sido monedas de curso legal y por último,

Haber sido  adquiridas por un monto inferior al 80% del valor de su peso  en el mercado del oro

Ahora bien para poder actuar con total tranquilidad lo recomendable es que al momento de comprar o vender oro de inversión contactes a una empresa especializada para realizar la operación de forma transparente y absolutamente legal.

La historia de la humanidad cambió radicalmente desde la aparición de la moneda y tanto al principio como en la actualidad, los metales preciosos han ocupado un rol preponderante. Hasta no hace tanto eran el respaldo del papel moneda y justamente a ello nos referiremos en este texto al tratar el significado del patrón oro. Hoy en día, tanto el oro como la plata constituyen un valor de refugio

El oro fue un medio de pago desde la antigüedad pero su establecimiento como sistema de respaldo del papel moneda no se inició sino hasta 1819 cuando fue adoptado por Inglaterra. Ya para finales del siglo XIX la mayoría de los países lo habían instaurado debido a las ventajas para el comercio internacional. En términos prácticos suponía que para fijar el valor de intercambio de las distintas monedas se usaba como referencia una cantidad prefijada de oro.

Para los poseedores de dinero en papel o en moneda tambien suponía que podían acudir cuando lo desearan al banco central y exigir el canje en la cantidad de oro correspondiente. La liquidez estaba garantizada por la economía de las naciones por lo que no existían riesgos.

La adopción del patrón oro, llamado por los países de habla inglesa Gold Standard, provocó el auge del comercio internacional y el crecimiento de la economía mundial. Contar con un sistema monetario que a nivel internacional tenía un referente de valor conocido por todos, supuso un antes y un después en las relaciones comerciales entre las naciones.

Las monedas de oro no desaparecieron con el surgimiento del patrón oro, de hecho algunos países, como por ejemplo España nunca lo adoptaron formalmente, aunque si lo utilizaban como patrón de referencia en sus intercambios comerciales fuera de su territorio.

El éxito de un sistema monetario amparado por el oro parecía perfecto pues no generaba inflación, tan solo daba flexibilidad a la convertibilidad y permitía a los bancos centrales emitir dinero con base en los bienes de los que disponían en su economía. Los importadores de oro tenían un trato crediticio especial al estar exonerados del pago de intereses.

El valor del oro como moneda desde la antigüedad no puede por lo tanto ponerse en duda, ello pese a que muchas veces el metal utilizado para acuñarlas era la plata. La utilización de este otro metal respondía a motivaciones de tipo práctico, pero la referencia de su valor de canje siempre estaba ligado al oro.

Aunque hoy en día dejo de utilizarse el patrón oro, no por ello ha disminuido el valor de los metales como resguardo del patrimonio, especialmente en momentos de crisis en los que muchos buscan convertir sus inversiones en oro o plata.

¿Por qué se abandonó el patrón oro?

La primera guerra mundial causo estragos en la economía de las naciones y en consecuencia provoco distorsiones en el patrón oro, que tan bien había funcionado hasta entonces. La razón era que la contienda exigía cada vez más dinero para comprar y fabricar armas y mantener a las tropas en el frente. Por otra parte  muchas de las actividades económicas se paralizaban; como consecuencia de ello las reservas de oro comenzaban a escasear.

La solución adoptada por los gobernantes fue la que a primera vista resultaba más fácil, imprimir dinero sin tomar en consideración la existencia de suficientes reservas de oro que lo soportaran. Fue en ese momento cuando la moneda estadounidense pasó a ocupar un lugar preponderante en la economía mundial, desbancando al Reino Unido quien hasta ese momento ostentaba el liderazgo.

A partir de ese momento el papel moneda dejó de ser canjeable por oro o plata y pasó a ser tan solo una obligación de cumplimiento  a futuro del emisor. Es en este momento cuando nace el sistema fiduciario que se mantiene hasta la actualidad.

Algunos estudios de las ciencias económicas sostienen que aunque la culpa se la ha llevado la guerra, en realidad el uso del patrón oro era insostenible. Las razones eran fundamentalmente políticas puesto que al tener un sistema único  los gobernantes tenían  poca capacidad de maniobra para financiar sus proyectos.

Durante el siglo XX hubo muchas voces a favor de restaurar el uso del patrón oro, pero no fueron atendidas pese que aun en pleno siglo XXI hay quienes siguen abogando por restituirlo.

Pese a lo que muchos pudiesen pensar el mercado del oro está más vivo que nunca, al punto que su valor se actualiza dos veces cada día. El ente encargado de hacerlo es el London Bullion Market (LBMA) quien es además el encargado de certificar su pureza.

Si encontrar tesoros y en particular oro es una actividad que te resulta atractiva y si además cuentas con un detector de metales, entonces la playa es el lugar ideal para tu afición.

¿Por qué las playas? Pues porque no es difícil llegar hasta una de ellas y armado de un detector de metales seguramente encontrarás alguno que otro pequeño tesoro, por lo que no te sentirás decepcionado

Debes estar claro que pese a realizar tu recorrido por la playa con un detector de metales no encontrarás un cofre lleno  de monedas pero sí que hallarás alguna que otra pequeña cosilla.

Te estarás preguntando ¿que son esos pequeños tesoros que puedes encontrar en la playa? Pues los que producto de un olvido o de un bolso que ha caído se han quedado escondidos en la arena. Hablamos de un anillo, una moneda y hasta algo un poco más grande como un reloj o una pulsera que alguno de los asiduos visitantes que las frecuentan, en especial en verano, hayan perdido.

La mejor hora es temprano en la mañana o ya caída la tarde, pues son los momentos en que seguramente se encontrará más solitaria. Este paseo por la arena, detector en mano, puede servirte además como rutina de ejercicio semanal.

Por supuesto que la posibilidad de encontrar algún tesoro estará relacionada con la playa que elijas para tu búsqueda, pues obviamente las probabilidades son mayores en las que son más concurridas.

En una buena playa es muy improbable que luego de unas horas de  recorrido tengas que irte a casa con las manos vacías.  De seguro encontrarás unas cuantas monedas y con algo de suerte serás el que encuentre alguna joya perdida por un bañista.

Seguramente te estarás preguntando qué tipo de detector debes usar para dedicarte a desenterrar los tesoros ocultos en una playa. Si limitarás la búsqueda a la zona de arena, cualquier modelo de detector te será útil. Si por el contrario quieres pasear por la orilla o incluso te tienta la idea de entrar en el mar para realizar la búsqueda, entonces debes tener un detector  un poco más sofisticado desde el punto de vista técnico, mejor incluso si está diseñado para operar bajo el agua. De no ser este el caso es bastante seguro que los datos que obtendrás serán erróneos por la interferencia que producirán la sal y la humedad en el funcionamiento del equipo.

Otro elemento que te será de gran utilidad para esta actividad es una mochila donde podrás guardar los pequeños tesoros que encuentres en la playa y además llevar la bolsa será más práctico a la hora de recoger y llevar hasta el punto de disposición final, la basura que sin duda alguna tambien encontrarás. Piensa además que de este modo estarás realizando una labor amigable con el ambiente.

Habrá momentos en que el detector emita la señal de haber encontrado algo aunque  no logres visualizarlo  superficialmente. Te verás  obligado entonces a excavar un poco. Es aquí donde entra en acción el cuarto elemento con el que debes acompañarte en tu expedición para buscar tesoros en la playa, una pequeña pala. La puedes llevar cómodamente en la mochila y evitarás así exponerte al riesgo de una cortadura con algún objeto que esté enterrado en la arena, si realizas está tarea con tus propias manos.

Un último consejo es que te traces mentalmente un plan de recorrido para asegurarte de no rastrear varias veces una misma zona. Lo más conveniente es que inicies  por un extremo de la playa y que vayas recorriendo la arena bajando hasta la orilla para luego comenzar a barrer nuevamente hacia arriba y de nuevo acercarte al mar.

Recomendaciones para buscar tesoros en una playa con la ayuda de un detector de metales

  • Procura realizar la búsqueda durante los momentos del día en que la playa tiene menos visitantes
  • Utiliza protector solar y una gorra, especialmente si piensas dedicar unas cuantas horas a esta actividad.
  • Recuerda incluir en la mochila una pequeña pala para ayudarte a desenterrar alguno de los pequeños tesoros detectados en la arena.
  • Si te ves obligado a hacer un hoyo luego de retirar el tesoro vuelve a cubrirlo. En caso que haya sido falsa alarma y lo que encuentres sea un trozo de lata o cualquier metal sin valor no lo dejes abandonado en la arena, llévalo contigo y deposítalo en la basura. De este modo el esfuerzo de cavar no habrá sido en vano pues te quedará la satisfacción de estar participando en la limpieza de la playa.
  • Antes de comenzar la búsqueda de tesoros en la playa dedica unos momentos a observar el movimiento de las personas durante las horas de mayor concurrencia. Esto te será útil para determinar las zonas donde con mayor probabilidad encontrarás objetos valiosos. Con tan solo unos minutos de observación sabrás donde se reúne el mayor número de personas, por donde caminan y hasta cual es el chiringuito más popular.

Ya estás listo para iniciar la búsqueda de los tesoros playeros, recuerda que no hay una playa igual a otra y solamente tu experiencia y el tiempo que dediques a esta actividad te irán indicando los mejores puntos para  dedicar tu mayor esfuerzo.

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