El oro, un metal realmente precioso

Todos conocemos el uso del oro en joyería y su papel en la economía de los países, las célebres reservas de las que a veces tanto se habla. Pero el oro tiene infinidad de usos, algunos realmente sorprendentes. Vamos a hacer un breve recorrido por ellos, un recorrido curioso e interesante.

Sus usos medicinales ya eran conocidos en la Antigüedad. De hecho, se dice que Cleopatra dormía con una máscara de oro para purificar la piel. Y también se cuenta que oro líquido bebía Luis XII para mejorar su débil salud. Lo cierto es que hoy recibe un nombre: crisoterapia y se usa como antiinflamatorio y en tratamiento de artritis reumatoide. Pero, además, este metal precioso ayuda a eliminar toxinas y retrasa el envejecimiento celular. Y lo más importante: es biocompatible e inocuo.

En todo lo relacionado con el desarrollo del transporte y la carrera espacial, el oro también ha tenido un gran protagonismo. En la exploración espacial el oro ha sido y continúa siendo un protagonista primordial. Las propiedades reflectivas de este metal han sido fundamentales en la protección de astronautas y naves de la radiación infrarroja del calor del sol. No solo en naves, también se ha utilizado en satélites y telescopios como el Hubble como aislante térmico.

También se utiliza oro en los dispositivos electrónicos. Hay que tener en cuenta que este metal es un gran conductor y además es muy resistente a la corrosión. Por eso se ha usado desde hace tiempo en teléfonos, tablets, ordenadores y otros dispositivos.

Y otro uso, este seguramente resulte más sorprendente: el oro su usa en los airbags de los vehículos. ¿La razón? Su uso aumenta la fiabilidad en lo que a funcionamiento se refiere, por eso los contactos eléctricos se bañan en oro.

EL oro es, por tanto, un metal precioso, pero ante todo muy valioso en ámbitos diferentes, desde la salud a la industria. Un auténtico tesoro.