¿Cómo tributa el oro en España?

El surgimiento de empresas dedicadas a satisfacer las necesidades de compra y venta de oro de los particulares ha estado marcado por los innumerables intentos por parte de Hacienda de encontrar la manera idónea de fijar los impuestos a cancelar por quienes se dedican a tal actividad. No ha sido un lecho de rosas pero como finalmente parece haber un acuerdo entre la administración y los administrados, nos pareció interesante reseñar los pasos que a lo largo del tiempo se fueron dando hasta llegar a la solución actual.

El IVA el primer intento de impuesto al oro

El primer intento de Hacienda fue el de someter la venta de oro de los particulares a los establecimientos de compra de oro, al Impuesto al Valor Añadido, mejor conocido como IVA, en la misma proporción que se aplica a bienes de otra naturaleza. El problema era obvio, quienes vendían oro no eran personas jurídicas sino que eran simples mortales por lo que tal alternativa cayó por su propio peso.

El ITP el segundo intento de impuestos al oro

El establecer que la compra de oro a un particular por parte de una empresa dedicada a esta actividad,  estuviese sujeta al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales se convirtió en un verdadero quebradero de cabeza para las Comunidades Autónomas. En su afán por la recaudación sancionaban a las empresas con el amparo de la legislación a su alcance. El problema era que esta contenía muchas lagunas en esta materia por lo que fácilmente eran anuladas cuando se interponían recursos judiciales.

El TEAC encuentra una solución

Recientemente el Tribunal Económico Administrativo Central (TEAC) encontró una solución que plasmó en una resolución amparada en la Ley General Tributaria. Esta medida parece haber dirimido todas las discordias al encontrar un punto de encuentro entre las diferentes posturas, las de las empresas dedicadas a la compra venta de oro, las de los particulares y las de Hacienda.

En síntesis el Tribunal estableció que “la compra a particulares de oro y otros metales por parte de quienes ostenten la condición de empresarios o profesionales del sector, queda fuera tanto del ámbito del IVA como del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales

Cabe preguntarse ahora ¿Qué ocurre desde el punto de vista de los tributos con la compra de oro de inversión? La respuesta es que de acuerdo al contenido del real decreto 77/388/CEE estas transacciones quedaron libres del pago del IVA y también del IT.

En conclusión según la propia Agencia Tributaria estas transacciones gozan de un régimen tributario especial siempre y cuando el metal precioso adquirido se encuentre dentro de las condiciones establecidas en la Ley 37/1992 de 28 de diciembre que establece lo siguiente:

“Se considerarán oro de inversión a efectos de esta Ley los lingotes o láminas de oro de ley igual o superior a 995 milésimas y que se ajusten a alguno de los pesos siguientes en la forma aceptada por los mercados de lingotes”.

También las monedas deben ubicarse dentro de una serie de consideraciones:

  • Estar compuestas por oro de 900 milésimas o más
  • Haber sido acuñadas con posterioridad a 1800

En algún momento de su historia deben haber sido monedas de curso legal y por último,

Haber sido  adquiridas por un monto inferior al 80% del valor de su peso  en el mercado del oro

Ahora bien para poder actuar con total tranquilidad lo recomendable es que al momento de comprar o vender oro de inversión contactes a una empresa especializada para realizar la operación de forma transparente y absolutamente legal.

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