El color dorado del oro ha dado lugar a infinidad de leyendas, muestra de ello es la Leyenda del Dorado en el Amazonas, pero más recientemente se ha puesto de moda el oro de colores, rosa y blanco para ser más específicos y en cualquier joyería se pueden encontrar piezas en estas tonalidades

Si te ha picado la curiosidad y quieres saber a qué nos referimos cuando hablamos de oro blanco, a continuación te lo contamos.

Lo primero que debes saber es que el oro blanco y el rosado, son producto de la aleación del oro puro con otro metal. La meta es obtener  una pieza con idénticas características que el oro, es decir fácil de ser trabajada por los orfebres y con un brillo singularmente atractivo, pero adaptada a los nuevos gustos de los consumidores.

¿Qué metales componen el oro blanco?

En el caso específico del oro blanco la aleación suele hacerse con paladio e incluso en ocasiones se agrega algo de plata. La elección de estos materiales obedece a sus propiedades químicas, que son bastante semejantes a las del oro. Una de ellas es que para fundirlos se requieran más de 1000 grados de temperatura. El primer metal que se combinó para cambiar la tonalidad del oro fue el níquel, pero debido a que ocasionaba algunas reacciones alérgicas entre los usuarios de las prendas, dejo de utilizarse para estos fines.

Seguramente ya estarás en conocimiento que las prendas no se fabrican al 100% de oro puro, pues es necesario hacerlas más resistentes agregándoles algún otro metal. Justamente de allí proviene el término quilates, que no es más que la denominación de la proporción que en la fórmula de la aleación mantiene el oro. Por poner un ejemplo diremos que un anillo de oro blanco cuya inscripción indique 14 k, significará que la pieza está compuesta en un 60% por oro.

Algunos joyeros le añaden al oro blanco una capa de rodio, con lo cual dotan a la joya de un brillo particular.

El oro blanco se utiliza básicamente en orfebrería y está destinado a seguir los vaivenes de la moda y a satisfacer los gustos de los consumidores. Existen piezas realmente hermosas en oro de colores, incluso algunas mezclan las tres tonalidades para obtener joyas únicas que deleitan a quienes las admiran en las vitrinas de la joyería y aún más a quienes tienen la fortuna de llevarlas puestas. No olvides sin embargo  que cuando se trata de inversiones sigue reinando el oro puro.

Posts Relacionados

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies