¿Has encontrado un arete, un anillo o una moneda dorada y quieres saber si es oro? Seguro te ha pasado alguna vez… no es necesario ser un buscador de tesoros para tener la fortuna de toparte con algún objeto perdido.

Esta misma pregunta se la hacen quienes han recibido como herencia o como regalo alguna prenda u objeto y por alguna razón sospechan de su autenticidad.

Con el fin de dar una mano a cualquier interesado en  saber si la prenda que ha encontrado o recibido es real o tan solo una imitación, en los párrafos siguientes daremos algunos tips que resultarán de utilidad para acabar con las dudas fácilmente.

Naturalmente nada es comparable a la valoración de un joyero experto y por eso aconsejamos someterla al análisis de parte de profesionales, quienes no solo aportarán información valiosísima sobre la pieza sino que además estarán en capacidad de tasarla.

Pero si no buscas nada tan preciso existen algunas formas que podrás realizar personalmente para verificar si tienes entre tus manos una joya de oro o es tan solo una falsificación.

No oro todo lo que reluce

No todo lo que brilla es oro dice el refrán de allí la importancia de saber si esa bonita medalla o brazalete que ha llegado hasta nuestras manos es verdaderamente de oro o no. Una simple observación, especialmente ayudados por una lupa nos dará muchas luces sobre la calidad de una pieza de orfebrería.

Algunas joyerías graban su marca en las joyas que elaboran sus maestros artesanos, pero normalmente esto solamente lo hacen los fabricantes más exclusivos. Sin embargo no hay que desanimarse tan fácilmente en el propósito de determinar si estamos en presencia de oro o no.

Una señal clarísima de estar frente a una pieza que tan solo cuenta con un baño de oro y que es observable casi siempre a simple vista, es la decoloración en los bordes o en las zonas donde las joyas están más expuestas. El  color del oro es inalterable pese al paso del tiempo por lo que de presentarse esta situación es obvio que no se trata de una pieza de oro macizo.

Otro signo que ayuda a clarificar la situación es la marca de los quilates de la joya. Generalmente aparece grabada en el interior o en alguna zona no expuesta.

Finalmente una prueba inmediata y muy definitiva para saber si se trata de algún otro metal es acercarle un imán y observar que ocurre. Si el electromagnetismo hace su magia con total seguridad la pieza no es auténtica.

Otros métodos para saber si estás frente a una joya de oro

Hasta ahora hemos hablado de algunas sencillas formas de determinar si el metal de fabricación de una joya es oro o no, pero aún no hemos agotado las posibilidades,  pues hay algunas otras como morder la pieza o frotarla contra una pieza de cerámica.

El primer método seguro lo habrás visto en alguna película de vaqueros o de piratas  y tiene su fundamento en la maleabilidad del oro. La mala noticia es que en la actualidad normalmente en la fabricación de joyas se utilizan alianzas con algún otro metal para darle mayor resistencia.

El oro auténtico tiene una característica y en ella está basado el segundo mecanismo de comprobación. Si se frota sobre cerámica deja una marca dorada, en tanto que el resto de los metales la dejará negra. ¿Fácil no?

Una prueba algo más científica es la que obtendrás con la ayuda de unos test que normalmente se venden en forma online y por un precio accesible para cualquier bolsillo. Muchos de ellos son los que utilizan los joyeros al hacer las valoraciones de las piezas.

Eso sí, al utilizarlos debes seguir las instrucciones que los acompañan de manera muy precisa y tomar  las máximas precauciones, pues estarás manipulando químicos que pueden ser tóxicos y que tienen exigencias particulares a la hora de almacenarlos. Lo que si es cierto es que el resultado que conseguirás será absolutamente de fiar, prácticamente igual al que obtendrías acudiendo a un joyero.

Resumiendo podemos decir que para saber a ciencia cierta si una moneda o joya es de oro macizo puedes seguir los siguientes pasos en este estricto orden:

Dale un mordisco, si la moneda pierde su forma con seguridad será de oro, pero recuerda que si no lo hace aún cabe la posibilidad que aunque no sea oro puro, si sea una joya de calidad.

Busca algún objeto de cerámica e intenta realizar una marca con la pieza sujeta a análisis. Si el rastro que deja es de color negro, malas noticias tu joya no es auténtica…

Si eres de los que siempre acude a la ciencia compra un test por internet.

Posts Relacionados

ACEPTAR Este sitio web usa cookies. Si sigue navegando está dando su consentimiento para aceptar nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.


Aviso de cookies