Descenso de la venta de oro en Canarias

El estallido de la última crisis económica tuvo unas repercusiones muy perjudiciales para occidente, sin que territorio alguno quedara eximido, en mayor o menor medida, de su efecto. En lo que a las islas Canarias se refiere, como en el resto del Estado español, los terribles estragos de la crisis continúan aún a día de hoy presentes.

Sin embargo, en este 2016 pueden encontrarse algunos indicadores de la economía que denotan el principio de un cierto alivio. Un ejemplo de ello en Canarias son los datos relativos a la venta de oro, pues los habitantes de las islas empiezan a desprenderse cada vez de menos oro, algo que rompe la tendencia experimentada en el último lustro. El testimonio del técnico del departamento de Comercio Exterior de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife señala que del archipiélago canario continua saliendo oro, pero en menos cantidad.
En pleno corazón de la crisis, allá por 2011, los canarios optaron por desprenderse de este metal precioso por una cantidad total de nada más y nada menos de 151 millones de euros; como contraste, otros decidieron probar suerte en la peninsula trabajando hasta de tecnicos de Cerrajeros Ourense o de cualquier otra cosa como cerrajeros 24h Vigo, sin embargo, en el pasado 2015 los ciudadanos de las islas Canarias únicamente se deshicieron de oro por un valor de poco más de 16 millones de euros.

Por tanto, los datos del último lustro evidencian cómo se ha producido un descenso del 85 por ciento en la tendencia de desprenderse del oro en el archipiélago canario. De lo que no hay ninguna duda es de que estamos ante un valor seguro, el oro, que experimentó durante la crisis una revalorización de su precio. En 2015 el valor del oro ha vuelto ha vuelto a disminuir en alrededor de un 10 por ciento. El caso es que a las familias de las Canarias cada vez les hace falta vender menos oro para poder sobrellevar la rutina, en parte porque la virulencia de la crisis ha ido pasando y, también en parte, porque tal vez no les quede mucho más oro que empeñar.

Lucha estado vs tiendas de oro

Los negocios de compra y venta de oro han venido siendo examinados con escrúpulo por parte de Hacienda en los últimos años. Desde hace dos años, la gran eclosión que estos negocios tuvieron ha ido poco a poco menguando. Los primeros años de la crisis fueron mucho más propicios para este tipo de comercios. Además, las trabas y los escrutinios de la Administración han ido en ascenso, por lo que la presión sobre los “compro oro” cada vez es mayor; la idea de apostar por una empresa de este tipo empieza a no ser tan atractiva como hace siete u ocho años.

Por ejemplo, mediante una beligerante campaña, la Consejería de Hacienda de la comunidad Valenciana inició en 2014 el reclamo del pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales a los negocios de compra y venta de oro, siendo los años que van desde 2011 a 2014 la franja que motivaba la iniciativa.

Esta cruzada venía además justificada por el hecho de que este impuesto no había sido abonado por prácticamente ninguno de los negocios que se dedicaban a la tarea empresarial de vender y comprar oro. Las inspecciones entonces consistieron en la revisión del llamado Libro de Policía de cada comercio, un registro en el que tenían que estar anotadas y fotografiadas cada una de las joyas y de los enseres adquiridos; de esta forma, la Policía sólo tenía que cerciorarse de que cada una de estas operaciones se producía bajo el marco legal.

Sin embargo, la realidad es que este impuesto no se abonaba nunca. Los empresarios alegaban que no lo hacían porque no estaban obligados, amparándose además en una sentencia del Tribunal Supremo de 1996. Otra de las justificaciones para eximir el pago era el factor burocrático, pues la ley ordenaba completar una declaración y un ingreso por cada objeto que obtuviesen a manos de un vendedor particular; este engorro desbordaba la capacidad de unos comercios que en ocasiones eran más que pequeños y que contaban con el saber hacer de un único empleado poco especializado en la parcela legal.

Efecto ‘compro oro’ en las ciudades

En la vida de las ciudades hay rachas en las que de repente empiezan a proliferar de forma descontrolada unos modelos de negocio muy concretos y que, a la postre, resultan tener una naturaleza empresarial fugaz. Es el caso de los establecimientos centrados en el “compro oro”, una idea de negocio que puede hacer ganar mucho dinero en poco tiempo a quien la emprende. La crisis ha potenciado que el cofre de enseres de valor de cada casa pueda ser llevado a empeñar por dinero.

Antes de que la crisis fuera una realidad manifiesta, fueron muchos los que se percataron de la oportunidad de ganar de dinero que se abría -escrúpulos y decencia moral aparte-. Ya se sabe que en días de crisis suele incrementarse el valor de los metales preciosos, como así pasó con el oro en los años anteriores a este 2016. El oro en este tramo de crisis que hemos vivido triplicó incluso su valor de mercado.comprooro

Aunque es cierto que la ganancia se reduce un poco por la necesidad de que la joya tenga que pasar por el proceso de intermediarios y por el mecanismo de fundido, el oro ha sido una elección idónea para ganar dinero de forma ágil y rápida en estos años. Además, el miedo a que el concepto del oro pueda estar sumergido en una burbuja que acabe estallando está descartado, pues se trata de un valor garantizado que no se derrumbará más allá de unos parámetros de estabilidad.

Sin embargo, hay algo importante de aclarar. Cuando empeñamos alguno de nuestros enseres, existe la opción de poder recuperar el objeto en el futuro si abonamos una determinada cantidad -superior en muchos casos a la obtenida en su día por el empeño-; si, por el contrario, abogamos por la venta, cuidado, porque los enseres ya no será posible recuperarlos. Por lo que si acudimos a un “compro oro” para obtener liquidez a muy corto plazo y con la idea de que muy pronto podremos recuperar nuestro preciado anillo -por ejemplo-, debemos estar bien seguros de que no vendemos, pues el anillo ya pasará definitivamente al control ajeno.

Reservas de oro rusas

La nación de Rusia alcanzó en el pasado año 2015 una cantidad de récord en lo que a las reservas de oro se refiere. El Banco de Rusia, entre los meses de enero y noviembre del pasado ejercicio, aumentó el grueso de sus reservas de oro en más de 185 toneladas. Esta cifra cosechada por el país dirigido por Vladimir Putin supera los datos registrados en el año 2014.
En el listado internacional de bancos centrales con mayor posesión de cantidad de oro, Rusia se sitúa en el sexto peldaño. Sin embargo, el país ha pasado a estar a la cabeza en lo que se refiere a volumen de compra en un año. Desde el pasado mes de diciembre, la ex nación soviética acumula una cantidad de 1.393 toneladas de oro; así, la participación áurea en el conjunto general de reservas de Rusia se acerca al 14%, según señalan fuentes expertas.oro putin

Aunque esta corriente de acumulación de este metal precioso pueda parecer un tanto extraña o arriesgada, la maniobra adquiere su sentido en el hecho de que se ha producido en un momento de bajos precios; además, este proceso de acumulación de oro respalda a la industria nacional de extracción y tratamiento del oro, que se encuentra en periodo de alza. Exportar este metal tan valioso en esta era no es provechoso, pero la idea de Rusia va más allá del presente.

La producción propia de oro de Rusia asciende a 290 toneladas, un porcentaje menor si lo comparamos con lo que importa. La industria joyera de la nación rusa consume además pocas toneladas al año, apenas unas decenas. Una opción para 2016 es que la cuota de oro en las reservas internacionales siga incrementándose por parte del Banco de Rusia. No hay que olvidar que la extracción del elemento áureo en la nación rusa también está en sus cotas más elevadas, ya que sólo China se encuentra por encima.

La extension de los Compro Oro

Las tiendas y establecimientos especializados en el “compro oro” se han extendido de forma considerable en los últimos lustros por prácticamente todos los lugares de la geografía nacional. La crisis económica bajo la que se encuentra el Estado español desde hace ya algunos años ha alentado el intercambio de este metal precioso por dinero, del cada vez parecen estar más necesitadas las familias de nuestro país -algunas de ellas, con todos sus miembros en paro-.

Por tanto, no es extraño que en muchos núcleos familiares se opte por rescatar del baúl de los recuerdos, de los cajones remotos o de la colección de enseres de los abuelos todo tipo de joyas o elementos con contenido áureo. No obstante, no hay que olvidar que la regla general es que las tasaciones se lleven a cabo ofreciendo un precio al usuario muy por debajo de los precios que gozan de carácter oficial en el mercado.

Así, como por ejemplo se apreciaba a la perfección en una de las escenas de la reciente película ‘Techo y comida’, cada vez es más frecuente que nos topemos por la calle con “personas-anuncio” que cargan con mensajes llamativos impresos en cartón. Las llamadas y sugerencias al ciudadano para que gane “dinero fácil e inmediato” van en aumento. La necesidad de liquidez del potencial usuario y la adquisición en las casas de objetos de valor se convierten en la mezcla sobre la que se viene sustentando en los últimos tiempos el negocio del “compro oro”.

Esta fórmula para obtener capital a la desesperada por parte de las familias empieza el ciclo del que viven estos establecimientos. Una vez localizadas las pulseras, los relojes, los collares, los zarcillos o los anillos, lo siguiente es ponerse en contacto con el negocio seleccionado y rellenar un cuestionario con los datos personales de quien empeña. Después viene el proceso de tasación y, tras un par de días aproximadamente, el posible vendedor comunicará el precio acordado. Finalmente, el usuario inicial recogerá el dinero físicamente.

El escándalo de oro en Colombia

Ya desde hace mucho tiempo, las personas alzan las cejas cuando se toca el tema de la minería o extracción de oro en la nación colombiana, mucha de sus noticias vienen con un sub-contexto lúgubre y cuestionable. En este sector existen muchos informes acerca de la minería ilegal, lavado de dinero, al impacto ambiental que la nación causa por culpa de la minería, e incluso el recorte de las inversiones además de la caída en los precios internacionales del metal. En esta nación hay cierto conflicto con el oro que causa mucho ruido, y tal vez es la que más destaca en esa área, ha habido por ejemplo, en Gran Colombia Gold, la cual es propietaria de 111 títulos mineros en Antioquia, que es donde operan los activos de la ya extinta cerrajeros San Sebastian, y también de Marmato, actualmente tiene problemas financieros.

oro correTambién, la empresa sudafricana AngloGoldAsahanti ha hecho anuncios en el pasado de que tendrá que reducir inversiones esta año, y a pesar de ser desmentido por varios directivos, dentro del mercado existen grandes rumores ponderando el posible caso de que salga de Colombia. Como si ya de por sí no hubiese suficientes disturbios acerca del oro en Colombia, la comercializadora más grande de la nación, Goldex, fue acusada de lavado de dinero por nada más ni nada menos que 2.3 billones de pesos.

Además de todo el sufrimiento que ha tenido Colombia a causa del oro, también se le debe añadir el vil fenómeno de la minería ilícita que está creciendo exponencialmente al igual que los servicios pirata de cerrajeros, por ello confie que le ofrecen trabajos seguros. Según estudios, solo el 15% de las actividades del sector minero son legales. Por tanto, en esta nación, el oro es gobernado por organizaciones criminales que causan graves daños al medioambiente, y a la economía, violentando al mismo tiempo la reputación de Colombia que tras hecho y hecho, la historia de ellos con el oro se ha manchado en el mercado internacional por muchos años a venir.