Seguramente has llegado hasta aquí pensando que por fin alguien había inventado una aplicación para que tu Smartphone te llevara al sitio ideal para buscar oro. Lamentablemente no existe aún nada parecido pero eso no significa que tu móvil no sea una excelente herramienta para ayudarte en tu propósito de salir en busca del precioso metal dorado.

Cualquiera que decida incursionar en el mundo de la búsqueda del oro, sin importar su grado de experticia, debe saber que para aventurarse en el entorno natural es necesario contar con instrumentos que faciliten la orientación, pues no es cosa de acabar en el medio de la nada sin saber cómo regresar.

Hasta no hace tanto si se tenía en mente emprender alguna aventura no existía más remedio que cargar la mochila con una brújula, mapas, silbatos y linterna. Afortunadamente en la actualidad casi cualquier móvil permite llevar todo esto en la palma de la mano.

Para que no quepa ninguna duda respecto a que la tecnología será la mejor compañía que podrás tener cuando te encuentres en medio de la naturaleza, a continuación repasamos todo lo que te ofrece, aun en el caso que tu idea sea una escapada en busca oro.

Geolocalización

Conocer con exactitud las coordenadas del lugar donde se ubica es esencial para un buscador de oro, no solo porque le dará tranquilidad saber dónde está parado, sino porque además en caso de hallar oro podrá regresar por más si ningún problema.

Mapas

Atrás quedaron los tiempos en que antes de un viaje debíamos armarnos de un sinfín de mapas de papel que nos ayudaran a ubicar la mejor ruta. Hoy en día tan solo basta pulsar un botón y como por arte de magia aparece frente a nosotros, en la pantalla del móvil, toda la información que necesitamos. Tendremos la ventaja de saber que siempre estará actualizado y que incluso podremos seleccionar la vista que mejor nos convenga.

Brújula

Todos aprendimos alguna vez que la mejor forma de orientarse era contando con la ayuda de una brújula, un instrumento infaltable en la mochila de cualquier excursionista y por supuesto en la de un buscador de oro. Ya no es necesario cargar con ella de manera física porque hoy en día puedes descargar en el móvil una aplicación que cumplirá la misma función.

Servicio de Mensajería

Esto sí que es toda una novedad que vino a revolucionar la forma de comunicarnos. El teléfono inteligente puso en nuestras manos la posibilidad de entrar en contacto, de manera inmediata, con cualquier persona. No importa en qué lugar del mundo nos encontremos, si la tenemos entre los contactos de  Whastapp podremos llamarla, enviarle fotos, videos y notas de voz, con lo que podrás con total rapidez hacer una consulta o compartir  tus hallazgos con quien lo desees.  Ni siquiera en sueños los antiguos buscadores de oro pensaron en una herramienta como esta.

Linterna

Pese a que no serán muchos los buscadores de oro que se animen a dedicarse a esta actividad en horas nocturnas, siempre será útil una linterna. Te servirá  para revisar algún hoyo que hayas excavado o incluso para alumbrar el camino si se te ha hecho algo tarde. Cualquier móvil cuenta con esta herramienta por lo que siempre y cuando tengas batería, la tendrás disponible tan solo en un clic.

Detectores de ORO

Aunque es la aspiración de muchos y es la razón por la que seguramente llegaste hasta este texto, tristemente seremos responsables al decir que aunque existen unas cuantas aplicaciones que prometen ayudarte a detectar metales e incluso algunas específicamente oro, la verdad es que en general su eficacia es muy limitada por lo que su uso no es aconsejable. Si eres de los que no se conforma con un simple consejo, prueba a instalar alguna en el móvil e intenta en casa encontrar algún arete o una medalla. Si tienes éxito podrás aventurarte en campo.

Obtención de información

Hasta no hace tanto tiempo cualquiera que quisiera incursionar en la búsqueda de oro debía dedicar tiempo a visitar bibliotecas y revisar la bibliografía disponible o simplemente lanzarse a experimentar en campo. En la actualidad conseguir información sobre cualquier tema es infinitamente fácil siempre y cuando se disponga de conexión a internet. En fracciones de  minutos y tras googlear unas cuantas palabras, aparecerán ante nuestros ojos una infinidad de noticias y documentos relacionados con lo que estamos buscando.

Como ves un móvil es todo lo que necesitas para salir en busca de oro. Tan solo debes tomar algunas precauciones:

  • Valida que dispones de las aplicaciones necesarias. De no ser así descárgalas ingresando a Play Store, si el sistema operativo de tu teléfono es Android o en Apple store si es el de la famosa manzanita.
  • Antes de salir revisa el nivel de carga en la batería, si no es suficiente te verás en aprietos
  • Por último asegúrate de mantener el móvil lo siempre al alcance de tu vista, porque perderlo puede traerte serios problemas en tus aventuras.

A la hora de incursionar en la compra de oro a modo de inversión son muchas las dudas que pueden surgir, especialmente si no se está familiarizado con cada uno de los detalles y vocablos de uso habitual en este tipo de mercado. Dos de las cosas que más complican son los distintos modos de hacer referencia al peso del oro y un aspecto vital y que se encuentra en estrecha relación con este, el precio del noble metal. Al comprar una joya lo más probable es que nos fijemos más en el precio de la prenda en si misma que en la relación que guarda con su peso, pero al pensar en sacar provecho a futuro del dinero invertido en la compra, tal vez sea más útil fijarse en el peso.

Algo muy distinto sucede si lo que se compran son lingotes de oro pues si se hace en un establecimiento de confianza tendrás la seguridad de su pureza, por lo que su peso multiplicado por el precio del oro en el mercado en ese momento, será  el monto final de la adquisición. Con las monedas no es tan directa la relación, debido a que no siempre están elaboradas en oro macizo y además la antigüedad puede generar cierta distorsión.

¿Sabías que el peso del oro también se puede expresar en onzas?

Seguramente habrás notado que cuando se hace referencia al peso del oro y en consecuencia a su  precio, puede aparecer expresado en gramos o en onzas, dependiendo de la fuente consultada. ¿Cuál es la razón de esta duplicidad?  Comenzaremos por decir que por regla general cuando se trata de oro de inversión se hablará de onzas, correspondiendo cada una de ellas a 31,1034768 gramos y fundamentalmente se debe a que las monedas suelen ser de 1 onza. Afortunadamente hoy en día es bastante fácil entrar en un convertidor mediante internet si es que deseamos conocer el peso en gramos.

Como ves, sin importar el modo como se exprese el peso y el precio del oro, siempre será relativamente fácil hacer la conversión, así que al momento de una inversión lo único que debes hacer es revisar muy bien la forma en la que están expresados tanto el peso como el valor para no cometer errores.

Los establecimientos serios dedicados a la venta de oro hacen la valoración del precio del kilo de oro de acuerdo al Fixing de la Bolsa de Londres, por lo que también puedes recurrir a sus sitios en internet para saber el precio de cotización

¿Has encontrado un arete, un anillo o una moneda dorada y quieres saber si es oro? Seguro te ha pasado alguna vez… no es necesario ser un buscador de tesoros para tener la fortuna de toparte con algún objeto perdido.

Esta misma pregunta se la hacen quienes han recibido como herencia o como regalo alguna prenda u objeto y por alguna razón sospechan de su autenticidad.

Con el fin de dar una mano a cualquier interesado en  saber si la prenda que ha encontrado o recibido es real o tan solo una imitación, en los párrafos siguientes daremos algunos tips que resultarán de utilidad para acabar con las dudas fácilmente.

Naturalmente nada es comparable a la valoración de un joyero experto y por eso aconsejamos someterla al análisis de parte de profesionales, quienes no solo aportarán información valiosísima sobre la pieza sino que además estarán en capacidad de tasarla.

Pero si no buscas nada tan preciso existen algunas formas que podrás realizar personalmente para verificar si tienes entre tus manos una joya de oro o es tan solo una falsificación.

No oro todo lo que reluce

No todo lo que brilla es oro dice el refrán de allí la importancia de saber si esa bonita medalla o brazalete que ha llegado hasta nuestras manos es verdaderamente de oro o no. Una simple observación, especialmente ayudados por una lupa nos dará muchas luces sobre la calidad de una pieza de orfebrería.

Algunas joyerías graban su marca en las joyas que elaboran sus maestros artesanos, pero normalmente esto solamente lo hacen los fabricantes más exclusivos. Sin embargo no hay que desanimarse tan fácilmente en el propósito de determinar si estamos en presencia de oro o no.

Una señal clarísima de estar frente a una pieza que tan solo cuenta con un baño de oro y que es observable casi siempre a simple vista, es la decoloración en los bordes o en las zonas donde las joyas están más expuestas. El  color del oro es inalterable pese al paso del tiempo por lo que de presentarse esta situación es obvio que no se trata de una pieza de oro macizo.

Otro signo que ayuda a clarificar la situación es la marca de los quilates de la joya. Generalmente aparece grabada en el interior o en alguna zona no expuesta.

Finalmente una prueba inmediata y muy definitiva para saber si se trata de algún otro metal es acercarle un imán y observar que ocurre. Si el electromagnetismo hace su magia con total seguridad la pieza no es auténtica.

Otros métodos para saber si estás frente a una joya de oro

Hasta ahora hemos hablado de algunas sencillas formas de determinar si el metal de fabricación de una joya es oro o no, pero aún no hemos agotado las posibilidades,  pues hay algunas otras como morder la pieza o frotarla contra una pieza de cerámica.

El primer método seguro lo habrás visto en alguna película de vaqueros o de piratas  y tiene su fundamento en la maleabilidad del oro. La mala noticia es que en la actualidad normalmente en la fabricación de joyas se utilizan alianzas con algún otro metal para darle mayor resistencia.

El oro auténtico tiene una característica y en ella está basado el segundo mecanismo de comprobación. Si se frota sobre cerámica deja una marca dorada, en tanto que el resto de los metales la dejará negra. ¿Fácil no?

Una prueba algo más científica es la que obtendrás con la ayuda de unos test que normalmente se venden en forma online y por un precio accesible para cualquier bolsillo. Muchos de ellos son los que utilizan los joyeros al hacer las valoraciones de las piezas.

Eso sí, al utilizarlos debes seguir las instrucciones que los acompañan de manera muy precisa y tomar  las máximas precauciones, pues estarás manipulando químicos que pueden ser tóxicos y que tienen exigencias particulares a la hora de almacenarlos. Lo que si es cierto es que el resultado que conseguirás será absolutamente de fiar, prácticamente igual al que obtendrías acudiendo a un joyero.

Resumiendo podemos decir que para saber a ciencia cierta si una moneda o joya es de oro macizo puedes seguir los siguientes pasos en este estricto orden:

Dale un mordisco, si la moneda pierde su forma con seguridad será de oro, pero recuerda que si no lo hace aún cabe la posibilidad que aunque no sea oro puro, si sea una joya de calidad.

Busca algún objeto de cerámica e intenta realizar una marca con la pieza sujeta a análisis. Si el rastro que deja es de color negro, malas noticias tu joya no es auténtica…

Si eres de los que siempre acude a la ciencia compra un test por internet.

El oro es apreciado por sus cualidades naturales. Es resistente a la oxidación, extremadamente dúctil, buen conductor  y por sobretodo hermoso. Tiene además otra condición excepcional, su escasez, lo que le otorga un elevado valor en el mercado. Es justamente esta última la que ha llevado a preguntarse ¿dónde más es posible que haya oro? por supuesto que muchos han puesto sus ojos en el océano, no en balde ocupan cerca de 350 millones de Km2 de nuestro planeta.

Según un artículo publicado en la revista Forbes hay ciertas evidencias que apuntan a la presencia de una ingente cantidad de oro bajo el mar. Trevor Nace, un afamado geólogo estima una cifra extraordinariamente alta, calcula hasta 20 millones de toneladas, lo que representa más de 100 veces del total extraído desde que se comenzó a desarrollar esta actividad hasta hoy.

Al cuantificar en dólares la cantidad de oro sin extraer situado en el fondo del mar y tomando como referencia para ello el precio actual del mismo, obtenemos una cifra tan exorbitante como 771 billones de dólares.

Seguro has quedado con la boca abierta y no es para menos porque tal número es 10 veces mayor que el PIB mundial.

¿Es rentable la extracción del oro del océano?

 Esta es la mala noticia a la que por ahora nos enfrentamos, la extracción del oro que contiene el océano no es una actividad económicamente factible; la razón es la concentración del dorado metal. Los cálculos realizados a la fecha indican que mediante las técnicas conocidas hasta hoy,  de un litro de agua marina apenas podrían obtenerse 13 milmillonésimas partes de un gramo.

La existencia del oro en ríos, mares y océanos no es un hallazgo nuevo, se sospecha su presencia desde la época dorada de la búsqueda del oro. Tampoco la idea de extraerlo resulta novedosa, al punto que el primer intento se remonta a 1890, pero culminó sin ningún éxito, al igual que todos los que le siguieron.  Aunque parezca increíble con todo lo que la ingeniería ha logrado aún el hombre no ha ingeniado una técnica que haga rentable esta incursión por lo que por ahora es tan solo un recurso por explotar en el futuro.

Seguramente es una frase hecha que habrás escuchado más de una vez y que tal vez hasta forme parte de las que sueles citar a menudo. Pero ¿te has puesto a pensar de donde viene este refrán?

El lenguaje está lleno de frases cortas que generalmente de manera ingeniosa reflejan y transmiten conocimientos o intentan dejar una enseñanza. Las que hacen referencia al oro son frecuentes, no solo en nuestro idioma sino tambien en otras lenguas, lo que tal vez se deba a lo atractivo que este metal ha resultado para la mayoría de las civilizaciones.  En el caso que nos ocupa no cabe duda que es fiel reflejo de la sabiduría popular si se toma como referencia el precio actual del oro.

Entrando en materia debemos partir del hecho que al igual que sucede con  la mayoría de las  expresiones que se han transmitido de forma oral, no existe información exacta sobre su origen. Ello no da pie sin embargo a abandonar la idea de  ahondar en su procedencia, pues existen varias teorías que son por decir lo menos, interesantes.

Algunas de las más llamativas se remontan a la época medieval, entre ellas una que cuenta que un rey ofrendó a la iglesia el peso en oro de su hijo enfermo, en agradecimiento por su intermediación ante Dios para obtener la recuperación.

Otras teorías sitúan el origen algo más atrás, específicamente antes de la llegada de los romanos y lo atribuyen a la costumbre de las civilizaciones nórdicas de saldar el asesinato de una persona mediante la entrega a los deudos del peso de la víctima en oro. No es tan descabellada esta tesis, especialmente al saber que la misma se utiliza también en el idioma inglés.

En conclusión nadie sabe a ciencia cierta cómo ni cuándo surgió esta frase, pero lo que si es cierto es que no hay ninguna otra que deje tan claro que una cosa o incluso una persona tiene un gran valor.

Y sí, hasta para hacer referencia a las cualidades espirituales de los seres humanos se emplea el oro y no cabe duda que es una bonita forma de reconocerlas.

¿Has escuchado hablar del oro golfi? Casi seguro que sí y hasta es posible que tengas alguna joya en casa fabricada en este material. El nombre real es gold-filled,  que proviene de la unión de dos vocablos del idioma inglés, gold (oro) y filled (cubierto).

Este es un producto de calidad de amplio uso en orfebrería y está compuesto por láminas de oro, lo que le confieren brillo y resistencia a la oxidación.

¿Qué materiales componen una joya de oro golfi?

El oro golfi o gold-filled es un metal compuesto de varias capas, dos o tres, dependiendo de las necesidades del orfebre.  La base utilizada para la fabricación es el latón o el cobre a los  que se adhiere una lámina o dos de una aleación de oro,  mediante procesos de presión y exposición al calor.

Es una materia prima que permite al joyero trabajar las piezas sabiendo que el resultado tendrá idéntico brillo y tonalidad que si de oro puro se tratara, pero que tendrá un coste mucho más reducido y por lo tanto será más asequible para la mayoría.

Algo a tener en cuenta es que el gold-filled para ser llamado como tal debe contener al menos un 5% de su peso total de oro. Estas piezas de joyería tienen una marca grabada en su interior, indicativa de los quilates de la capa de aleación de oro con la que han sido fabricadas; comúnmente la inscripción es 12 K o 14K.

Una prenda de gold-filled se conservará bien durante un tiempo bastante largo con una apariencia que no tendrá nada que envidiarle al oro macizo. El precio es un punto a favor de este material así como el hecho de ser hipoalergénico.

El mantenimiento de una joya elaborada en este metal  es similar al que debe dársele a una prenda de oro de 18 k  para mantener su brillo. A continuación las recordamos para tenerlas siempre en mente.

El contacto con productos químicos puede restarle brillo, así que la primera regla es procurar una escasa exposición a perfumes, aceites corporales, maquillaje y detergentes.

Limpiarla con agua tibia y luego secarla y  pulirla con un paño seco y suave es suficiente para conservar su resplandor.

Por último aconsejamos guardarlas de manera separada en saquitos o en un joyero cuyo interior sea de fieltro, para evitar las rozaduras.

Hay un uso curioso del oro que tal vez ni te imaginas. Nos referimos al hecho de  incorporarlo en la gastronomía… y si, has leído bien, porque el oro es comestible.

¿Es que acaso el oro tiene algún sabor o tal vez un aroma especial? La respuesta es un absoluto no. Entonces ¿porque se usa  en la cocina? Pues por la misma razón que se usa en la orfebrería, por su color y su brillo.

Pero no pienses que esto es alguna locura de un chef estrambótico pues ya los egipcios lo trituraban hasta hacerlo polvo y lo agregaban a las comidas de las ocasiones especiales.

En la actualidad existe una tienda especializada en la venta de metales preciosos para que tanto los chefs más renombrados como los que solo sienten afición por la cocina, puedan darle un toque decorativo especial a algún platillo. Se llama orogourmet y ha venido a poner este lujoso ingrediente al servicio de la imaginación al ofrecerlo en láminas, copos y polvo entre otras presentaciones.

Seguramente has quedado sorprendido y sientas deseos de saber algo más. Acompáñanos y te lo contamos.

Conoce los orígenes del oro comestible

Los egipcios daban al oro un alto valor por su brillo y color; pero especialmente tenía para ellos una connotación religiosa, por lo que lo utilizaron en polvo para agregar a la masa destinada a la elaboración de unos panes especiales.

Seguramente habrás oído hablar del maná, el pan que según la Biblia enviaba Dios a los israelitas que peregrinaron durante 40 años por el desierto. Pero lo que tal vez no hayas escuchado hasta hoy es la leyenda que dice que este manjar era elaborado por un herrero a partir de  las indicaciones de Moisés. Y ¿adivina qué? Uno de los ingredientes era el polvo de oro, pues al parecer la receta era un legado egipcio y no un invento del patriarca.

¿Quieres más pruebas sobre el consumo de oro en tiempos ancestrales? Basta con ojear uno de los capítulos del Talmud y te encontrarás con la narración de la visita de Alejandro Magno a la ciudad de Jerusalén. Según el relato,  unos aldeanos prepararon unos panes en su honor y para hacerlos dignos del ilustre visitante le añadieron copos de oro.

Ahora ya sabes que el oro era usado en la antigüedad como moneda, ornamento y alimento, pero aún tenemos otro dato que te sorprenderá y es que para algunas civilizaciones aplicarlo en la piel tenia efectos afrodisiacos…

Es bien sabido que el oro es un bien que con pequeños altibajos y sobresaltos en algunos momentos, en general mantiene su valor.  De allí que en épocas de crisis, cuando los otros instrumentos financieros se tambalean todos volteen su mirada hacia el oro y naturalmente este aumente de precio. Esta es la causa por lo que muchos expertos se refieran a él como un bien de rentabilidad garantizada. Quienes no conocen mucho de este tema se formulan algunas interrogantes, entre ellas: ¿dónde  comprar oro de inversión? Y más específicamente ¿puedo comprar oro en un  banco?

Quiñes confían en la evolución ascendente del peso del oro dada su escasez y la diversidad de usos en la industria tecnológica en auge, confían en que la mejor idea para no perder su patrimonio es comprar lingotes y resguardarlos en una caja de seguridad. El único consejo que podemos darles al respecto es que presten mucha atención al lugar donde los adquieran cuidando que ofrezcan garantía de pureza.

En tiempos de crisis nunca faltan los que quieren sacar el máximo provecho y en el mercado de los metales nobles muchos se ven tentados a adquirir piezas de calidad inferior, derivadas de la compra de prendas de quienes buscan algo de dinero para pasar las vacas flacas, para fundirlas y elaborar lingotes de oro y satisfacer la demanda creciente de forma fraudulenta.

Es por ello que comprar lingotes de oro es una inversión segura siempre y cuando se elija un establecimiento reconocido por su seriedad. Lo ideal es realizar la adquisición en las empresas certificadas en la actividad, dado que en España aún no es posible comprarlos en los bancos. Estas entidades ofrecen garantía de pureza por lo que podrás estar seguro que  el precio pagado corresponde a la calidad comprada.

No existe una gran diferencia entre comprar oro de inversión o cualquier instrumento financiero en cuanto a las dudas que genera a la mayoría, por lo que lo más aconsejable es acudir a la figura de un asesor, ya sea en el banco o en una tienda de compra venta de oro que pueda orientarte sobre el precio del oro en el mercado.

Una vez que hayas aclarado todas las dudas y te sientas seguro de tu inversión solo queda acudir a una casa especializada en la venta de oro y pagar por el lingote o por las monedas de tu elección. La mayoría de los establecimientos dedicados a esta actividad también los compran dado el caso que necesites liquidez, con la ventaja que sus precios están actualizados permanentemente.

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