Responder a esta pregunta supone primero saber exactamente cuál es el oro puro y de manera resumida puede decirse que es el de 24 quilates. Con este grado de pureza solamente se elaboran los lingotes de oro que son la forma asociada con el llamado oro de inversión.

Volviendo a la pregunta inicial, ¿cuál es la densidad del oro puro? repasamos nuestros estudios de química para recordar que es 19,32 gramos por centímetro cubico. Si pudiésemos hacer un ejercicio práctico para reconocer si estamos frente a una pieza de oro puro, la comprobación seria tomar un centímetro cubico de oro y pesarlo para validar si alcanza esta cifra.

Tal vez te sonaron un tanto extraños los 24 quilates y tienes razón porque las joyas que se expenden en las joyerías nunca alcanzan este nivel de pureza. La razón se encuentra en una de las propiedades naturales del oro, su maleabilidad, que si bien lo hace un metal fácil para trabajar la orfebrería, tambien hace que las piezas resulten frágiles. La solución ha sido mezclarlo con otros metales para darle dureza. El resultado es que los anillos, brazaletes, medallas y otras prendas se presentan usualmente en 18 o 14 quilates.

 ¿Te atreves a calcular la densidad del oro en casa?

Existe una forma para determinar la cantidad de oro puro que contiene  una joya, pero para ello debemos contar con una balanza de precisión, como la de los laboratorios de la clase de química o las que existen en las joyerías. Si tienes una en casa o al menos la facilidad de conseguirla tan solo tendrás que seguir los pasos siguientes:

Coloca la pieza de oro sobre la balanza para conocer su peso. Toma nota de la cifra y retírala

Coloca una taza sobre un  plato en la balanza y agrégale agua hasta alcanzar el borde.

Sumerge la pieza de oro dentro de la taza y retírala, notarás que necesitarás reponer agua en la taza puesto que parte de ella se habrá desbordado.

El peso en gramos del agua añadida corresponde al volumen en cm3 que la joya ocupó.

Divide el peso de la pieza entre el volumen de agua añadido  y listo, conocerás su densidad.

La belleza del oro ha sido admirada desde la antigüedad y por esta misma razón desde que el mundo es mundo hay quienes se han dedicado a crear imitaciones. Esto lleva a que el común de los mortales nos preguntemos ¿cómo saber si una prenda es realmente de oro? Aquí te damos algunos trucos fáciles de aplicar para obtener la ansiada respuesta.

¿Necesitas saber si estás frente a una joya de oro o si se trata de una imitación?

Cuando se trata de determinar con certeza si una joya es verdaderamente de oro, la opinión de un experto es insustituible. Ahora bien si en determinado momento no tienes acceso a ella, existen algunos métodos alternos que te permitirán averiguarlo por tus propios medios. Veamos de qué hablamos:

A ojo: no, no se trata de un mal chiste. Pese a lo que pueda creerse hay señales a simple vista que pueden ser un indicio inequívoco de estar frente a una imitación o al menos en presencia de una joya que no es de oro macizo. Generalmente estas evidencias se presentan en piezas que tan solo tienen un baño de oro en las que con el paso del tiempo es  observable  sin esfuerzo,  la pérdida del color característico de este metal, especialmente en las zonas de mayor exposición.

Marca visible: seguramente desde joven aprendiste a buscar la marca del oro al momento de comprar alguna prenda de joyería. A menos que la que te genere dudas   sea una pieza muy antigua, cualquiera de las joyas  indican mediante una diminuta inscripción los quilates que contiene. Generalmente se expresan como 18k o 14k.

Acercar un imán: esta prueba resulta infalible!! La razón estriba en que el oro no es atraído por el magnetismo, por lo que si la prenda en estudio si lo hace es una señal que se trata de otro metal al que se le ha dado una mano de oro.

Mediante la física: Una forma más confiable de determinar si se trata de una prenda de oro, es mediante el análisis de su densidad. Evidentemente esto supone contar con algunos implementos, como una probeta y echar mano de los conocimientos de física, puesto que deberás calcular la densidad. Si es realmente oro esta será de 19,3 gramos/cm3.

Si lo que te movió a realizar estas comprobaciones fue algo más que simple curiosidad y en realidad lo que estás buscando es ponerlas en venta, entonces te aconsejamos que visites algún establecimiento de confianza que se dedique a la compra y venta de oro,  donde un experto les hará un análisis de mayor precisión.

Una pregunta que muchos nos hacemos pues su valoración no es un asunto reciente sino que por el contrario a través de la historia se sabe que entre todos los metales, el oro siempre fue el mejor  cotizado.

Este asunto tiene varias aristas y no puede darse una respuesta corta a esta pregunta pues sería inexacto  atribuir a un solo factor la valoración del precioso metal,  así que en los próximos párrafos las desarrollaremos una por una.

Características naturales del oro

Si algo distingue al oro entre los otros metales es su color dorado tan característico y de allí deriva precisamente su nombre, Aurum que en latín significa riqueza. No en vano cuando se quiere representar gráficamente la imagen de un tesoro siempre se hace mostrando un cofre o un baúl repleto de joyas y monedas amarillas y brillantes.

Otra cualidad del oro es que ni el paso del tiempo ni la exposición al oxigeno o a la humedad lo deterioran, de allí que se encuentre clasificado como un metal noble.

Por otro lado destaca por la ductilidad, lo que  lo hace un material ideal para trabajar y darle las más diversas formas y usos.

Finalmente no debe olvidarse que es un metal escaso en la naturaleza por lo que no es algo que se pueda encontrar en cualquier sitio ni que esté al alcance de cualquier persona. Ya desde la antigüedad, estaba reservado para los estratos más altos de las distintas civilizaciones que hicieron uso de él.

Estas características le convirtieron en el metal de elección de los orfebres, dado que les permitía crear prácticamente sin limitaciones todo tipo de joyas, con el beneficio adicional  que permanecían inalterables en el tiempo, con el mismo brillo que cuando las crearon.

El valor del oro en la actualidad

Las características y propiedades químicas del oro también lo convirtieron en el material preferido desde la antigüedad para acuñar monedas, sin que por ello se reste importancia a la apreciación que el común de los mortales le tenía. Justamente de allí derivó la adopción del patrón oro como sustento de las monedas de curso legal.

Han pasado ya casi 50 años desde que la mayor economía del mundo decidió eliminar el vínculo del sistema monetario con el dorado metal, pero aún son muchos quienes buscando la máxima seguridad para conservar su patrimonio se refugian en el oro de inversión. Especialmente en estos tiempos al observar los vaivenes económicos de los últimos años.

El valor del oro en el pasado

Desde los tiempos más remotos el oro ocupo un lugar preponderante como objeto de valor, no en vano los reyes y los miembros de mayor jerarquía de todas las civilizaciones lo  atesoraban, se adornaban con él y hasta incluso algunas lo veneraban como Dios.

El particular interés que desató el oro entre los hombres llegó a provocar guerras, conquistas de territorios y hasta poblamientos de zonas hostiles en el afán de hacerse con algo del preciado metal. Ejemplos más que evidentes son la conquista de América y la población de California durante la fiebre del oro en Estados Unidos, época en la que  se estima que más de 300.000 personas migraron hacia ese estado.

Lo anterior explica por qué para muchos el oro fue un motivo de discordia, que pese a no ser de utilidad para la vida cotidiana, pues no era comestible ni serbia realmente para fabricar herramientas de caza o más adelante de labranza o de defensa, era altamente estimado pues representaba una posición jerárquica dentro de la organización social.

Dado que muchos de las representaciones de los dioses se elaboraban en oro, se llegó incluso a asociar su uso y posesión como una concesión especial hacia un individuo de parte de alguna deidad. Era según pensaban, una forma de reconocerle la autoridad divina en la tierra.

El uso extendido en la orfebrería proviene de estas épocas y claro que guarda relación con las propiedades químicas del oro, pues sin su maleabilidad característica  poco se hubiese podido lograr.

Muchas de las culturas antiguas adoraban al dios solar; tan solo por nombrar a algunas de ellas basta con recordar a la egipcia, la incaica o la civilización Maya y evidentemente no existía un metal más digno de representar a su deidad que el dorado metal, dadas sus semejanzas en tonalidad y brillo.

¿Cuál es entonces el motivo de que aun en nuestros tiempos el oro sea tan valorado?

Sobran pues razones para que el oro se haya quedado grabado en nuestra mente como objeto de deseo, pese a que las creencias religiosas hayan cambiado o a que el sistema monetario haya abandonado el oro como respaldo de la masa monetaria.

Muestra de ello es que las grandes ocasiones aún se sellan con alguna joya de oro y los reconocimientos a las habilidades deportivas e incluso los mejores desempeños en otros ámbitos, aun destinan para el puesto de honor una medalla, balón o trofeo de oro.

Al parecer no somos tan distintos de nuestros antepasados cuando se trata de distinguir entre una persona corriente y otra que logra sobresalir, pues seguimos premiando con oro los logros y destrezas.

pepita oro

¿Es posible obtener oro sin necesidad de visitar una mina y realizar labores de extracción? La respuesta es un absoluto sí, y el secreto no es otro más que la reutilización de metales como el platino, el paladio, el cobre y por supuesto el oro, que están presentes en muchos de los equipos electrónicos que usamos a diario,  una vez que se hayan vuelto obsoletos.

En el mundo en general y en España por hablar de un caso en particular, se generan residuos tecnológicos en cantidades abismales. Tal situación obedece en buena parte a la obsolescencia tecnológica. Según un estudio de la UIT, Unión Internacional de Telecomunicaciones, en el año 2017  la basura electrónica alcanzó nada más y nada menos que 46 millones de toneladas,  sí has leído bien, y de este número correspondía a nuestro país un millón.  La mala noticia es que la cifra no se detendrá, muy por el contrario lo que se espera es un aumento.

Esta situación es lo que ha llevado a buscar la forma de reciclar el oro y el resto de los metales presentes en esos equipos que se desechan. La mala noticia es que por ahora apenas un 20% es lo que se recupera.

No solamente los ordenadores y los móviles son los que guardan en su interior láminas de oro, algo que seguramente ya habrías escuchado, sino que también otros equipamientos del hogar como un viejo televisor, que puede llegar a alojar en su tubo catódico hasta medio gramo del preciado metal.

¿Minería de extracción o Minería de reciclaje?

Estudios recientes apuntan a que la minería de reciclaje es muchísimo más económica que la minería de extracción. Especialistas chinos y australianos han explicado que el proceso necesario para la extracción de la cantidad de metales necesarios para la fabricación de las partes y piezas de los equipos electrónicos, supone un gran esfuerzo humano y económico.  Pero  además estos costes se incrementan debido a los procesos asociados: fundición,  refinación y transporte, indispensables para convertirlos en un chip, un componente de una tarjeta madre o un condensador. Eso sin contar la cantidad de un recurso natural que comienza a ser algo escaso a nivel mundial, que debe utilizarse en el camino, el agua.

Visualizarlo mediante cifras siempre suele ser útil, por lo que han señalado a modo de ejemplo que para obtener 226.000 toneladas de metales destinados a la producción de teléfonos móviles inteligentes, deben minarse cerca de 450 millones de toneladas de roca. Una cifra para nada despreciable y que pone en evidencia que existen suficientes alicientes para incrementar el reciclaje del oro y de los otros metales nobles.

La organización ciudadana y la participación activa en las jornadas de reciclaje son valiosísimas en este sentido al reducir la minería de extracción que tanto daño ambiental conlleva.

Si eres un apasionado de la tecnología y más aún si sigues el mundo del oro ya sabrás que el oro es reciclable. Pero realmente  ¿sabes cuánto oro hay en un ordenador? O tienes idea de ¿cómo para darle una segunda oportunidad? A continuación te damos algunas pistas

Lo primero que debes saber es que no solo hay oro en un ordenador, tambien se encuentran ciertas cantidades de cobre y plata, claro que la cantidad de cualquiera de estos metales está estrechamente ligada a la antigüedad y características del equipo.

La recuperación del oro del ordenador comienza con el desarme tanto del procesador como del monitor, aunque reciclar el que contiene el primero es algo más sencillo, al ser factible disolver varios chips mediante el uso de una combinación de ácido nítrico y ácido clorhídrico.  Una vez extraído el dorado metal se somete a un proceso de lavado para posteriormente fundirlo y convertirlo en lingotes.

Las otras partes que integran un ordenador requieren algo más de trabajo para recuperar los metales. Implica varias fases siendo la primera el  desarme de  cada una de las placas que los conforman, para posteriormente ser sometidas a un proceso de fundición. El resultado será una aleación de los tres metales presentes en los ordenadores, es decir: de oro, plata y cobre. Será necesario por lo tanto un último paso para separarlos que consiste en aplicarles electrólisis.

El interés de estos procesos para la industria tecnológica estriba en la posibilidad de utilizarlos como materia prima en la fabricación de nuevos componentes.

Cuánto oro hay en un ordenador viejo y cómo extraerlo

De un ordenador es posible extraer un máximo de 10 gramos de oro, dependerá del modelo y tamaño.

Hemos visto que reciclar el oro y los demás metales de un ordenador viejo no es algo tan simple como tomar las pequeñas láminas y llevarlas a algún lugar para fundirlas, pues involucra el uso de elementos y compuestos químicos que requieren de un medio idóneo para su utilización.

En cualquier caso los pasos a seguir, tan solo a manera de cultura general, serían los siguientes:

  • En un recipiente plástico o de cristal, se depositarán los trozos del procesador que han sido reducidos de tamaño mediante el uso de un martillo u otra herramienta similar.
  • Se agregará una mezcla compuesta por ácido clorhídrico y ácido nítrico, en una proporción de 3:1. Es importante que el líquido cubra los trozos.
  • Se dejará actuar durante 12 horas. Una vez transcurrido este tiempo se habrá obtenido un líquido, que es lo que interesa. Se procederá a filtrarlo para retirar los restos de plástico o cerámica.
  • Se añadirá al líquido ya filtrado, meta sulfito de potasio y se esperaran 24 horas hasta observar el polvo de oro.
  • antes de proceder con el paso final, la fundición del polvo de oro, este debe lavarse con ácido clorhídrico y agua destilada

¿Quieres incursionar en commodites? Para quienes quieren  dar sus primeros pasos dentro de la compra de metales, la plata es la mejor elección pues  debido a su menor precio frente a otros minerales y al comportamiento de su mercado, que suele tener una buena estabilidad, no se necesita una inversión demasiado alta para comenzar y ofrece seguridad.  Es una excelente forma de protegerse de la inflación al ser bastante asequible para la mayoría.

La volatilidad de otro tipo de instrumentos de inversión es lo que ha hecho que refugiarse en oro sea una buena decisión, pues su precio ha demostrado ser bastante más estable y su mercado reacciona mejor en épocas de crisis, que los mercados de renta variable.

Eso sí, en ningún caso se trata de  la compra de joyas sino de lingotes del noble metal que cuentan con la certificación de la London Bullion Market Association. Solo así podrás estar seguro que el precio a desembolsar estará  acorde al peso y al valor de la onza cotizada en el mercado del oro.

Quizás la pregunta que surge ahora es ¿dónde comprar los lingotes de oro? Y te sorprenderá saber que en la actualidad en algunos países es tan fácil que hasta existen máquinas que los dispensan  tal como si fueran una golosina o un snack. Por supuesto que es tan solo una forma de decirlo porque el mecanismo varía un poco. En primer lugar no encontrarás estas máquinas en cualquier sitio, lo cual tiene mucha lógica si se piensa en seguridad. En segundo lugar el medio de pago evidentemente no serán unas cuantas monedas, pero podrás realizar la transacción con tu tarjeta de crédito.

Al adquirir oro como sucede en realidad con cualquier otra inversión, debe tenerse precaución para no ser objeto de una estafa. La mejor manera de lograrlo es acudir a los establecimientos autorizados para esta actividad, quienes darán fe de la calidad y precisión en peso de los productos que ofrecen.

Otro buen consejo es contar con la asesoría de un gestor de nuestro banco de confianza, al final la compra de oro es una inversión como cualquier otra y el común de los mortales requerimos algo de orientación para conocer la rentabilidad del producto en el que estamos colocando nuestro dinero y el riesgo en el que estamos incurriendo.

Otro elemento importante que debes tomar en cuenta es que las transacciones de compra de oro generan comisiones, por lo que también se ha de investigar sobre este aspecto.  Es posible que te des cuenta que existen diferencias de importancia entre las que aplican  los bancos y las que cobran las entidades autorizadas.

La compra online llegó para quedarse y el mercado del oro no podía ser ajeno a esta realidad. Este hace que hoy en día se pueda comprar un lingote de oro desde la comodidad y seguridad del hogar, tan solo bastará entrar en el sitio en internet de alguna compañía de confianza.

Cuando las economías mundiales se tambalean  los inversores buscan el modo de proteger su patrimonio y es aquí cuando se refugian en el oro; una opción que les ofrece la solidez que necesitan. Debe acotarse sin embargo que el valor de un lingote del precioso metal supone la inversión de una cuantiosa suma de dinero, por lo que buscar un canal de comercialización que ofrezca elevados niveles de seguridad cobra en este caso una importancia mayor, que cuando se habla de cualquier otro instrumento de inversión.

¿Es el oro una inversión rentable?

 Antes de invertir en oro, los neófitos a menudo se preguntan si es rentable invertir en este metal precioso y tambien se interesan en averiguar cómo se fija su valor de mercado. Para responder a la primera pregunta tan solo es necesario pasearse por los valores del oro a través del tiempo para darse cuenta de inmediato porque muchos lo consideran un valor refugio. Al realizar esta breve investigación verán satisfecha la segunda interrogante, al enterarse que el primer precio oficial del oro se fijó hace más de cien años, por lo que es  este un mercado maduro y bien establecido.

Algo que habrás notado hasta aquí es la recurrencia en referirnos  al oro como un valor refugio. La razón proviene de la propia conducta de los inversores, quienes ven en el oro una forma de capear el temporal; en consecuencia  cuando hay indicios que les alertan de la caída de los precios de las acciones que se cotizan en bolsa, acuden al oro; y cuando el mercado bursátil se estabiliza de nuevo, se animan nuevamente  a colocar allí su dinero.

A modo de resumen señalaremos en las siguientes líneas las ventajas que ofrece el oro como instrumento de inversión:

Seguridad: El valor del oro ha resultado ser bastante estable a través de los tiempos pues pese a las ligeras caídas en algunos periodos cortos, ha mantenido su valor. Es por esto  que ya sea comprando lingotes o monedas estamos frente a  una forma segura de mantener los excedentes de dinero.

Liquidez: La reputación del oro como valor de inversión es reconocida a nivel mundial cotizándose de forma similar en los mercados de todo el mundo, por lo que independientemente de nuestra ubicación siempre podremos venderlo con bastante facilidad y rapidez para recuperar la liquidez.

El quilate, una palabra clave en el mundo del oro que aunque seguramente todos estamos acostumbrados a escuchar  e incluso muchos la utilizamos al comprar una pieza del preciado metal, sorprende saber cuan poco informados estamos respecto a su significado real. En las siguientes líneas intentaremos definirla de modo sencillo para que luego de la lectura, cuando la utilicemos, lo hagamos con propiedad.

Acudimos a la RAE para encontrar la definición más precisa y nos encontramos esto:

“Unidad de ley de una aleación de oro equivalente a cada una de las       veinticuatroavas partes, en peso, de oro puro que contiene una aleación de este metal, y que a su vez se divide en cuatro granos.”

De la lectura del significado del término lo primero que queda claro es que es una unidad de medida utilizada para determinar la cantidad de oro puro que contiene una joya. Luego entendemos que 24 quilates corresponden a una pieza fabricada íntegramente de oro, en tanto que por debajo de ellos se trata de una aleación con otro metal. Es por esto  que los quilates indican la proporción de oro que contiene una prenda. A modo de ejemplo diremos que una cadena de 18K contiene un 75% de oro (18/24) en tanto que una de 14K algo más de 58%.

¿Qué más debes saber sobre un quilate de oro?

El mismo término quilate, de nuevo según la RAE tiene otra acepción:

“Unidad de peso para las perlas y piedras preciosas, que equivale a 200 mg”

Como habrás notado es de uso exclusivo para las gemas por lo que es irrelevante para el asunto en análisis. Los que ambas acepciones si tienen en común es su etimología, por cuanto comparten origen al provenir del vocablo árabe quirat que a su vez proviene de kerátio, término  griego cuyo significado es peso de cuatro granos.

Una última curiosidad, seguro habrás notado que la inscripción grabada en las joyas se compone de un número acompañado de la letra K y tal vez te hayas preguntado porque, la razón se encuentra otra palabra griega “Katharótita”, cuyo significado es pureza.

En los establecimientos especializados en la venta del oro de inversión suele expresarse la pureza del metal en partes de mil, por lo que al tratarse de piezas de 24k utilizarán en vez del término quilate, las numeraciones siguientes: 0.990 o 0995.

El surgimiento de empresas dedicadas a satisfacer las necesidades de compra y venta de oro de los particulares ha estado marcado por los innumerables intentos por parte de Hacienda de encontrar la manera idónea de fijar los impuestos a cancelar por quienes se dedican a tal actividad. No ha sido un lecho de rosas pero como finalmente parece haber un acuerdo entre la administración y los administrados, nos pareció interesante reseñar los pasos que a lo largo del tiempo se fueron dando hasta llegar a la solución actual.

El IVA el primer intento de impuesto al oro

El primer intento de Hacienda fue el de someter la venta de oro de los particulares a los establecimientos de compra de oro, al Impuesto al Valor Añadido, mejor conocido como IVA, en la misma proporción que se aplica a bienes de otra naturaleza. El problema era obvio, quienes vendían oro no eran personas jurídicas sino que eran simples mortales por lo que tal alternativa cayó por su propio peso.

El ITP el segundo intento de impuestos al oro

El establecer que la compra de oro a un particular por parte de una empresa dedicada a esta actividad,  estuviese sujeta al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales se convirtió en un verdadero quebradero de cabeza para las Comunidades Autónomas. En su afán por la recaudación sancionaban a las empresas con el amparo de la legislación a su alcance. El problema era que esta contenía muchas lagunas en esta materia por lo que fácilmente eran anuladas cuando se interponían recursos judiciales.

El TEAC encuentra una solución

Recientemente el Tribunal Económico Administrativo Central (TEAC) encontró una solución que plasmó en una resolución amparada en la Ley General Tributaria. Esta medida parece haber dirimido todas las discordias al encontrar un punto de encuentro entre las diferentes posturas, las de las empresas dedicadas a la compra venta de oro, las de los particulares y las de Hacienda.

En síntesis el Tribunal estableció que “la compra a particulares de oro y otros metales por parte de quienes ostenten la condición de empresarios o profesionales del sector, queda fuera tanto del ámbito del IVA como del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales

Cabe preguntarse ahora ¿Qué ocurre desde el punto de vista de los tributos con la compra de oro de inversión? La respuesta es que de acuerdo al contenido del real decreto 77/388/CEE estas transacciones quedaron libres del pago del IVA y también del IT.

En conclusión según la propia Agencia Tributaria estas transacciones gozan de un régimen tributario especial siempre y cuando el metal precioso adquirido se encuentre dentro de las condiciones establecidas en la Ley 37/1992 de 28 de diciembre que establece lo siguiente:

“Se considerarán oro de inversión a efectos de esta Ley los lingotes o láminas de oro de ley igual o superior a 995 milésimas y que se ajusten a alguno de los pesos siguientes en la forma aceptada por los mercados de lingotes”.

También las monedas deben ubicarse dentro de una serie de consideraciones:

  • Estar compuestas por oro de 900 milésimas o más
  • Haber sido acuñadas con posterioridad a 1800

En algún momento de su historia deben haber sido monedas de curso legal y por último,

Haber sido  adquiridas por un monto inferior al 80% del valor de su peso  en el mercado del oro

Ahora bien para poder actuar con total tranquilidad lo recomendable es que al momento de comprar o vender oro de inversión contactes a una empresa especializada para realizar la operación de forma transparente y absolutamente legal.

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